No existe una edad mínima para realizar nuestra prueba genética; puedes hacérsela a tu mascota en cualquier etapa de su vida. No obstante, los cachorros y los animales jóvenes conforman el grupo de edad que más se beneficia de este tipo de análisis.
El gran valor preventivo en edades tempranas
Muchas enfermedades hereditarias no muestran síntomas ni se manifiestan hasta que el animal alcanza una edad adulta o avanzada. Al realizar el test de ADN cuando aún son pequeños, podrás descubrir de forma totalmente precoz si son portadores de genes asociados a ciertas patologías. Esta información te otorgará una ventaja clínica fundamental para adaptar sus cuidados, su estilo de vida o sus revisiones veterinarias mucho antes de que lleguen a expresar la enfermedad.
Consejos para la toma de la muestra en animales jóvenes
El método que utilizamos es totalmente indoloro, fácil y rápido. Para realizar la prueba, tan solo necesitas frotar suavemente las torundas (bastoncillos) por la pared interior de su boca para recoger células y saliva.
Dado que la edad biológica es independiente para el éxito del test, dejamos la decisión final a tu criterio como tutor: si consideras que tu cachorro todavía es demasiado pequeño de tamaño, o es excesivamente nervioso e intratable debido a su extrema juventud, siempre puedes esperar unos meses a que madure un poco. El objetivo es que la toma de la muestra sea un proceso tranquilo, correcto y libre de estrés para ambos.
