La cistinuria en gatos es un trastorno metabólico hereditario que impide la correcta reabsorción renal de la cistina. Este aminoácido se acumula en la orina y precipita formando cálculos o pedrisco en la vejiga y los riñones, comprometiendo la salud de tu felino.
Síntomas principales de alerta
Los cristales de cistina irritan las vías urinarias y pueden provocar dolor u obstrucciones graves. Acude al veterinario si detectas:
- Dificultad o dolor visible al orinar.
- Presencia de sangre en la orina (hematuria).
- Micción muy frecuente y en pequeñas cantidades.
- Lamiendo constante de la zona genital o maullidos de dolor.
Tipos de cistinuria que analiza Koko Genetics
En Koko Genetics evaluamos las mutaciones genéticas específicas que desencadenan las distintas variantes de esta enfermedad:
- Cistinuria tipo B (variante 1): Es la forma más común. El gato necesita heredar dos copias del gen mutado (una de cada progenitor) para desarrollar la enfermedad. Los gatos con una sola copia son portadores asintomáticos.
- Cistinuria tipo B (variante 2): Sigue un patrón de herencia autosómica recesiva asociada a mutaciones en el gen SLC7A9. Para desarrollar la enfermedad, el felino necesita heredar una copia defectuosa del gen de cada uno de sus progenitores.
- Cistinuria tipo B (variante 3): Al igual que otras variantes del tipo B, la variante 3 sigue un patrón de herencia autosómica recesiva en el gen SLC7A9. Para manifestar la enfermedad clínica, el gato debe heredar una copia mutada de cada uno de sus progenitores.
El test de ADN para gatos permite identificar si tu felino presenta la variante cisturina tipo IA u otro tipo de mutación antes de que se formen las piedras. Conocer su predisposición biológica te permite actuar a tiempo junto a tu veterinario mediante:
- Mayor hidratación: Fomentar el uso de comida húmeda y fuentes de agua.
- Ajuste del pH urinario: Controlar la dieta para evitar un medio excesivamente ácido.
- Revisiones periódicas: Monitorizar el sedimento urinario mediante análisis preventivos.
No esperes a que tu felino muestre síntomas de dolor o sufra una costosa urgencia veterinaria para actuar. La prevención es la mejor herramienta para cuidar su salud y garantizar su calidad de vida.

