Sí, absolutamente. Los rasgos biológicos se transmiten de padres a hijos, generación tras generación, a través del ADN. Por este motivo, los resultados de salud obtenidos en el test de tu mascota no solo son cruciales para su propio cuidado, sino que tienen implicaciones directas para otros miembros de su familia, ya que las enfermedades de origen genético se heredan.
Al interpretar el informe de salud de tu perro o gato, debes tener en cuenta los siguientes factores vinculados a su árbol familiar:
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Transmisión a su descendencia: Las variantes genéticas analizadas en el test de Koko Genetics pueden pasar a sus futuras crías. Conocer el perfil genético de tu mascota es fundamental antes de la cría, ya que te permite tomar decisiones informadas y responsables para evitar la propagación de enfermedades hereditarias.
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Impacto en sus familiares directos: Si los resultados genéticos indican que tu peludo presenta o es portador de una determinada variante patogénica (una mutación asociada a un problema de salud), es muy probable que sus familiares más directos —como padres o hermanos de camada— también la presenten.
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El valor de compartir la información: Si mantienes contacto con los tutores de los animales emparentados con el tuyo, sería muy interesante y beneficioso que compartieses esta información con ellos. Al conocer estos datos, podrán considerar la posibilidad de someter a sus propias mascotas a pruebas genéticas preventivas para confirmar o descartar riesgos.
Realizar un test de ADN es un acto de medicina preventiva que ayuda a proteger no solo el bienestar y la calidad de vida de tu fiel compañero, sino también el de toda su línea familiar.
