Para determinar si otro perro o gato de nuestra base de datos es un pariente genético del tuyo, en Koko Genetics realizamos una exhaustiva comparativa de ADN. Nuestro algoritmo analiza y detecta los fragmentos genéticos que son exactamente idénticos entre los animales registrados en nuestra plataforma.
Para que el sistema confirme la relación familiar y te muestre a ese pariente en tu apartado de DNA Connect, se deben cumplir los siguientes criterios:
- Porcentaje mínimo de ADN compartido: Consideramos que dos animales están emparentados de forma directa cuando comparten un mínimo del 25% del genoma analizado.
- Parentesco de segundo grado: Este 25% de coincidencia genética corresponde a un parentesco de segundo grado. En las familias humanas esta cantidad de ADN compartido equivaldría a la relación entre hermanastros, abuelos, nietos, tíos o sobrinos.
- Dinámicas familiares animales: Aunque utilizamos términos propios de las familias humanas para hacer los resultados más comprensibles, debes tener en cuenta que las dinámicas biológicas son diferentes. En el mundo animal, es habitual que a lo largo de su vida tengan múltiples parejas reproductoras diferentes con sus respectivas descendencias, lo que crea árboles genealógicos únicos y extensos.
- El factor de la cría selectiva (endogamia): Al evaluar el parentesco, también tenemos en cuenta las características específicas de cada raza. Los animales de pura raza tienden a compartir de forma natural una mayor cantidad de material genético entre ellos que los animales mestizos. Esto es consecuencia directa de la cría selectiva utilizada durante generaciones para asentar sus rasgos físicos y de comportamiento.
En resumen, para que la herramienta conecte a tu mascota con un familiar, necesitamos confirmar científicamente que comparten, como mínimo, un 25% de su genética. De esta forma, nos aseguramos de ofrecerte conexiones fiables y precisas sobre los orígenes biológicos de tu fiel compañero.
